A los treinta años, Soledad recibió el diagnóstico de celiaquía. Como muchos en su situación, enfrentó un camino lleno de desafíos, desde la falta de productos accesibles hasta las complicaciones sociales de vivir con esta condición. Sin embargo, lejos de quedarse en la queja, Soledad decidió tomar acción y crear «Vida más activa», una comunidad dedicada a ofrecer alternativas alimenticias conscientes, no solo para celíacos, sino también para personas con diabetes u otras necesidades específicas.
Un diagnóstico que cambió su vida
«Me diagnosticaron celiaquía a los treinta años, y según mi gastroenteróloga, pertenecía a los nuevos casos de celiaquía», explica Soledad. «Mi intestino simplemente no funcionaba correctamente, no era el cuadro clásico de diarrea constante y extrema delgadez». Luego de un año de haber comenzado a alimentarse sin gluten, Soledad sintió que por primera vez en su vida comenzaba realmente a vivir. «Me dejé de sentir mal, la comida dejó de ser mi enemiga para ser mi aliada», cuenta.
Sin embargo, uno de los mayores obstáculos ha sido la vida social: «Es terrible ir a un cumpleaños y no tener nada para comer. Llevar tu propia comida en tupper no te hace sentir mejor, al contrario, te hace sentir extraño».
Los desafíos actuales del celíaco
Aunque en la actualidad la oferta de productos aptos para celíacos ha mejorado, los precios son una constante dificultad: «Hoy, aunque consigo productos, los precios son extremadamente altos o abusivos. Esto no ha cambiado mucho en los últimos dieciséis años». La frustración de tener que adaptarse a productos caros y a veces de baja calidad llevó a Soledad a buscar alternativas.
«Me cansé de racionar la poca harina que conseguía en el supermercado, de hacer galletas solo para el fin de semana. No quería seguir viviendo con el mismo sabor de siempre». Así nació la idea de buscar opciones más variadas, accesibles y nutritivas.
De la experiencia personal a la creación de una comunidad
Con esa idea en mente, Soledad fundó «Vida + activa«, un espacio donde no solo ofrece productos aptos para celíacos, sino también recetas y alternativas para una alimentación consciente. «Se trata de una alimentación que no solo te llena, sino que te nutre y previene enfermedades», explica.
La comunidad de Soledad ha ido creciendo y hoy abarca personas de diferentes localidades, como Alta Gracia, Villa del Prado, Anisacate, Valle de Anisacate, Villas Ciudad de América, Villa Los Aromos y Potrero de Garay. Además de celíacos, su propuesta ha atraído a personas diabéticas y a quienes buscan eliminar las harinas refinadas de su dieta. «Compartimos recetas como hamburguesas de lentejas, galletas de avena y platos hechos con legumbres y semillas», detalla. Un ejemplo es la receta de medallones de durazno, una opción saludable y rica que fue bien recibida por los miembros de su comunidad.
Educando a través de la alimentación
Lo que empezó como una búsqueda personal se ha transformado en una labor educativa. «Un señor del Potrero me dijo algo que me quedó resonando: ‘Soledad, comencé a educar’. No me había dado cuenta, pero a través de mi proyecto, estoy enseñando a las personas que con pequeños cambios en la alimentación se pueden obtener grandes beneficios», reflexiona.
El boca a boca ha sido fundamental para el crecimiento de «Vida + activa». Los miembros de la comunidad comparten sus experiencias, se pasan recetas y se apoyan mutuamente. «Cuando alguien se diagnostica con celiaquía, se va informando y compartiendo con los demás. Es un proceso de aprendizaje y apoyo mutuo», dice Soledad.
Un futuro con más conciencia alimentaria
Soledad sigue enfocada en ofrecer productos y recetas que promuevan una vida saludable y consciente. «No se trata de hacer grandes cambios, sino de ajustar la forma en que nos alimentamos para cuidar nuestra salud a largo plazo», concluye.
El consejo que Soledad ofrece a quienes están comenzando con la celiaquía es claro: «Tengan paciencia, agradezcan que pueden controlar su salud a través de la alimentación y no se obsesionen». Con estas tres pautas, Soledad está convencida de que el camino hacia una vida más saludable y plena es posible para todos.
«Vida + activa» sigue creciendo, y con la comunidad, el mensaje de Soledad: alimentarse conscientemente para vivir mejor.

