Para el común denominador de la gente, las palabras «lectura de iris», «criptomonedas» o «WorldCoin» son un acertijo casi imposible de entender. Para otros, significan una fuente enorme de dinero. En el medio de estos dos extremos, el peligro de ceder los datos biométricos y un gris legal que realmente asustan.

Worldcoin llegó a Alta Gracia
Desde hacía unos días, en la fachada de un local bailable ubicado sobre calle Armenia, aparecieron unos carteles. Invitaban a la gente a ingresar por la puerta secundaria del local. Si bien no especificaban de qué se trataba, daban cuenta que el procedimiento al que serían sometidos significaría un ingreso para el bolsillo: «sacá el turno en el momento y llevate el bono».

¿Cuál es el procedimiento?. Realizan verificación fácil de rostro y lectura de iris para obtener los datos biométricos de las personas, a cambio de una compensación económica en criptomonedas.
Alertado sobre el arribo a Alta Gracia de esta empresa (que ya ha recibido críticas y sanciones legales en varios países del mundo e incluso en Argentina), desde el Municipio se decidió tomar el toro por las astas y ayer, personal legal del gobierno de la ciudad se presentó en el local en cuestión.
El Municipio actúa
Puesto en conocimiento del caso el Intendente Marcos Torres instruyó al Director Ariel Cortez y al Asesor Letrado Daniel Villar para que junto a inspectores municipales, se constituyeran en el lugar. Allí deberían interiorizarse de la situación, solicitando la documentación correspondiente para saber si contaban con la habilitación municipal para realizar esa actividad.
Lo Contravencional aquí surge de que la habilitación existente es “solamente” para un lugar bailable y en horario nocturno, según lo establecido por la Ordenanza de espectáculos públicos. No para la lectura de iris a través del escaneo.

En el lugar encontraron a una persona que dijo ser «encargada del local”. Manifestó desconocer quien o quienes habrían colocado la publicidad en la puerta. Igualmente se labró un Acta de Constatación en la cual se dejó explícito el mecanismo que se utiliza en este tipo de modalidad. Esto es extraer información mediante el escaneo de datos personales a cambio de una compensación económica en criptomonedas y esta remuneración se accede mediante la inclusión de una app en el celular de oferente.
Lo requerido
Se le solicitó a la responsable del local, explicaciones sobre el funcionamiento de la empresa, qué categorías de datos se procesan y con qué fines. Cómo se garantiza el cumplimiento de los principios relativos al correcto tratamiento de datos personales y cuáles son los plazos de conservación de los mismos.
También se le requirió que especifique las medidas técnicas y organizativas que aplica para garantizar la confidencialidad y seguridad de esos datos. A su vez, se intimó a WorldCoin sobre los dispositivos que utilizan para realizar el escaneo facial y de iris y si había realizado la evaluación de impacto correspondiente. Estableciendo que dicho lugar no contaba con la misma, se labró respectiva acta de intimación municipal.
De igual modo, se dio conocimiento Fiscal de Instrucción para que disponga quien o quienes resultan responsables de posibles vulneraciones a la Ley de Protección de Datos Personales, que tiene rango constitucional.
Aquí, allá y en todas partes
WorldCoin es una empresa que viene teniendo problemas en buena parte del mundo. La lectura de iris, la extracción de datos personales y el poco claro uso que se le da o pueden darse a dichos datos. Todo ello forma parte de un universo difícil de entender pero que para los creadores y ejecutores de esta empresa significan enormes ganancias.
Sin ir más lejos, el pasado 24 de julio, en Jesús María, el municipio suspendió en pleno desarrollo un escaneo de iris que se estaba realizando sin autorización. En Buenos Aires, la Provincia sancionó a Worldcoin con una multa de $ 194 millones. Fue imputada por contener cláusulas abusivas y no cumplir con el derecho a la privacidad de la información.
Se determinó en este caso que la empresa no solicitaba acreditación de identidad ni exhibía señalizaciones que indiquen que el requisito mínimo de edad para acceder al servicio es de 18 años, lo que implicaría el escaneo de datos personales sensibles de menores de edad.

Lo cierto es que con voces a favor y voces en contra, la empresa creada en julio del año pasado, ya está instalada (legal o ilegalmente) en más de 120 países. La mayoría de ellos con segmentos de población en situaciones económicas por debajo de una línea media. Amparada en un gris legal innegable, quienes accionan contra ella solo pueden hacerlo desde lo administrativo (habilitación del lugar donde operan, privacidad de información, verificación de la edad de las personas, etc), sin que haya elementos legales que realmente regulen el procedimiento que llevan adelante, sus métodos y -fundamentalmente- la utilización de los datos extraídos.




