Vecinos y familias disfrutaron de una jornada repleta de actividades con música, danza y trabajo comunitario en el Centro Vecinal, donde se presentaron la Orquesta Barrial, el taller de folklore y la Biblioteca Popular.
El Centro Vecinal de barrio Liniers, se convirtió en un verdadero punto de encuentro cultural. Desde temprano, las actividades reunieron a vecinos, alumnos y profesores en una agenda variada que combinó música, danza y trabajo solidario.
La Orquesta Barrial abrió la jornada con una audición en la que participaron tanto profesores como alumnos. Frente a familiares y amigos, interpretaron piezas que dejaron en claro el avance alcanzado en lo que va del año. El aplauso cerrado del público fue la mejor recompensa para el esfuerzo y la dedicación de los ensayos.


Luego llegó el turno del taller de folklore “Sentimiento Criollo”, que ofreció un ensayo general cargado de energía. El grupo se prepara para viajar a Termas de Río Hondo, donde representará a la ciudad en el reconocido Festival de Folklore. Entre zambas y chacareras, el clima fue de fiesta y orgullo barrial.

La jornada también incluyó la labor de la Biblioteca Popular, que trabajó junto a la Escuela de Archivología en un proyecto de extensión universitaria. Esta iniciativa busca ordenar y preservar material bibliográfico, fortaleciendo así la memoria cultural del barrio.
Con propuestas que integran arte, educación y compromiso social, el Centro Vecinal de barrio Liniers volvió a demostrar que es un motor activo de la vida comunitaria en Alta Gracia.



