El proceso de elección interna en el PRO viene levantando mucha polvareda. Luego de la resolución de la Junta Electoral de postergar los comicios, un documento aparecido en las últimas ahora promete más noticias para este novelón.
Ayer dábamos cuenta que la Junta Electoral del PRO Córdoba postergaba la interna. Los argumentos, convengamos, no tenían mucho sustento dentro de la lógica y el sentido común. Pero argumentos al fin, determinaban la postergación (sin fecha establecida) de los comicios internos del partido.
Comicios internos que -hay que decirlo- solamente se iban a desarrollar en dos Departamentos de la provincia: Santa María y Colón. Y ni siquiera en todas las localidades de estos distritos electorales.

La decisión de la Junta Electoral argumentó cuestiones referidas con la pandemia (aunque llama la atención, ya que se han realizado procesos electorales mucho más concurridos que este, sin dificultades) y la no autorización del COE a los protocolos presentados por el partido para esta interna; y por otro lado, en que «para el normal desenvolvimiento de un acto eleccionario presencial, es necesario contar con una nueva sede partidaria». Palabras más, palabras menos, fueron los argumentos esgrimidos para postergar la fecha de internas.
Aparece un documento
Pero, la novela (a esta altura novelón) no terminó allí, y seguramente tampoco finalizará con esta información.
En las últimas horas se hizo público un documento oficial del COE, firmado por el Dr. Juan Ledesma Coordinador General del COE de la Provincia, autorizando el proceso electoral, de acuerdo a los protocolos presentados por la agrupación política. La nota va dirigida al Presidente de la Junta Electoral, Dr. César Augusto Succo.
Pero lo que más llama la atención es que la fecha de este documento oficial autorizando las elecciones es la del 5 de enero de 2021. O sea, está datado más de un mes antes que la Junta Electoral resolviera darlas de baja precisamente por no estar autorizadas por las autoridades sanitarias provinciales.
No hay mucho margen para la imaginación. O la Junta Electoral actuó a sabiendas que emitía una resolución con fundamentos falsos, o bien alguna mano negra dentro del partido guardó bajo siete llaves esta autorización y no se la hizo conocer a la autoridad electoral.

Cualquiera de las dos posibilidades sería de una gravedad extrema, tanto si el órgano que debe controlar imparcialmente las elecciones hubiera actuado en forma indebida, como si las autoridades partidarias (vaya uno a saber movidas por qué) hubieran «cajoneado» un documento fundamental en toda esta historia.
¿Y ahora? ¿Habrá marcha atrás de la Junta Electoral? ¿Alguien pondrá la mejilla diciendo «fui yo»? ¿Quién se hará cargo de este papelón? Lo que parece es que aquel discurso de tener una «nueva forma de hacer política» que esgrimió como bandera este Partido, pareciera quedarse solo en eso, en discurso.

