La institución comenzó la construcción de la nueva sala que funcionará en ambos turnos y permitirá ampliar la matrícula. AGNoticias dialogó con su directora, Karina Oviedo, quien destacó la importancia de integrar la sala al edificio principal y aclaró que el sector utilizado para la obra “nunca estuvo en desuso”.
La comunidad educativa del Jardín Merceditas vive días de movimiento: ya comenzó la construcción de la nueva sala de 3 años, que funcionará en los turnos mañana y tarde. El proyecto permitirá ampliar la matrícula y mejorar la infraestructura del establecimiento.
“Estamos muy contentos porque iniciaron las obras de la salita. Es un gran desafío para nosotros”, expresó la directora, Karina Oviedo, mientras los trabajadores avanzaban en el predio. Según detalló, el jardín históricamente sostuvo una matrícula cercana a los 200 alumnos, pero en los últimos años bajó a unos 180 debido a la caída de la natalidad y a la movilidad constante de las familias. “Tenemos mucho recambio. Chicos que entran y otros que se van, en parte por la situación económica que atraviesan muchas familias”, explicó.


Un espacio activo, no abandonado
En los últimos días circularon versiones que indicaban que el sector destinado a la obra estaba en desuso. Oviedo fue clara al respecto: “Ese lugar lo usábamos muchísimo. No estaba abandonado para nada”. Allí se realizaban actividades de fin de año, talleres con familias y la tradicional choripaneada. Incluso el pequeño quincho contaba con un asador que la cooperadora había puesto en valor.
Aun así, la institución decidió ceder el espacio para la nueva sala con un criterio de integración. “Nos pareció importante que quede conectada al resto del jardín y no aislada. Para los días de lluvia o la circulación interna es fundamental que esté todo unido”, sostuvo la directora.

Acuerdos y plazos
La construcción forma parte de un acuerdo entre las partes: antes de que finalice la obra, deberá quedar terminada una nueva plataforma que reemplace a la que había sido construida por la cooperadora. También se reinstalarán las columnas y el techo de chapa original, mientras que el resto de los trabajos será completado por la propia cooperadora, que incluso evalúa cerrar ese sector en el futuro.
Sobre los plazos, Oviedo evitó precisiones, aunque estimó un horizonte cercano. “Vienen avanzando rápido. Creemos que para principios del año que viene ya va a estar funcionando”, señaló. El ritmo de obra se intensificará aún más durante las vacaciones, cuando no haya circulación de niños y familias.

