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Tango y Opinión

Tango y Opinión. Hoy: «Marchas y contramarchas»

Tango y Opinión. Hoy: "Marchas y contramarchas"
Por Raúl Pourtau, exclusivo para AGNoticias

En nuestro repasar grandes nombres seguimos recorriendo hitos en la historia de la música ciudadana. Llegamos así a los años 40…

La década del 40 tuvo varios paralelismos a lo que fuera el período del 20. Sobre todo en la similitud del hecho que las posibilidades laborales se constituían en un factor positivo para los profesionales de nuestra música. Tango.

Fue así que los cafés, el cine, los cabarets y la radio, por ejemplo, fueron lugares en los que el tango era la música preferida. Esto permitía la evolución de nuestra música y el progreso profesional de sus mentores. Este proceso se vio abruptamente interrumpido especialmente por el Golpe de Estado de 1930, que produjo en profundo retroceso en distintos ámbitos del país, y la música (y por ende el tango) no fue la excepción.

Obviamente -como dijimos- el tango no escapó a esa crisis. Además, la lamentable e impensada muerte del gran Carlos Gardel produjo un enorme sacudón anímico a toda la sociedad rioplatense. Pero también hubieron hechos positivo. En el mismo año 1935, Juan D’Arienzo con el aporte de su pianista Rodolfo Biaggi elaboraron un estilo bien bailable que generó un gran entusiasmo entre los bailarines de tango.

Podemos decir a a esta altura de la historia, que la diferenciación entre ambos períodos se debe que aproximadamente en los primeros años de los 40 se inicia y se gesta un mejoramiento paulatino en las condiciones socioeconómicas. En ese contexto, el pueblo concurre masivamente a diversos lugares de espectáculos. Y en muchos de ellos, el tango era el espectáculo principal.

El avance de nuestra música alcanzó por entonces un lugar privilegiado en la preferencia popular. No olvidemos que entre las décadas del 20 y el 30 se produjo un fenómeno extraordinario: la enorme presencia de las voces femeninas en el tango. Pero de este tema volveremos a hablar y a profundizar en próximos trabajos.