Francesca tiene 5 años de edad y con un pincel y sus pinturas decidió dirigirse a la Plaza de los Inmigrantes ubicada en Barrio Norte para volver a darles vida a los juegos que ella quiere tanto.
En el corazón de Barrio Norte, una pequeña artista de tan solo 5 años decidió que los juegos de la Plaza de los Inmigrante merecían volver a brillar. Armada con un pincel y sus pinturas, Francesca no solo llenó de color el lugar, sino también de sonrisas a quienes la vieron devolverle la vida a los espacios que tanto quiere. Su inocente pero decidido gesto ha dejado una huella imborrable en su comunidad.


AGNoticias dialogó con la niña quien comentó que está pintando los juegos de la plaza debido a que «está toda rota». «Algunas veces vengo con la amiga de mi mamá. Hoy me puse muy triste porque la tetera está muy rota. Queríamos venir a pintarla pero vimos que alguien vino y la rompió». Acto seguido, la niña le pidió al intendente de la ciudad, Marcos Torres, que arregle la plaza.
Por otro lado, Daniela, la abuela de la pequeña, sostuvo que se puso muy triste cuando vio que cada día la están rompiendo más. «Hasta la parte del castillo. Ella quería que lo arreglaramos y le abrieramos de nuevo las ventanitas que han cerrado. Luego también quiere arreglar el gusano y dice que lo primero que hay que hacer es ponerle las curitas».

Asimismo, la abuela señaló que la idea nació de la mismísima Francesca. «Me dijo de llevar las pinturas de casa. Yo pensé que quería temperas y luego me di cuenta cuando lo que quería era pintar el juego de la tetera en la plaza. Nos dimos que era imposible pintarla porque hay que arreglarla mucho. Mientras tanto vamos a ir pintando la tortuga y el gusano».
La niña tiene cinco años y asiste a la salita «violeta» del Jardín de Infantes Merceditas de la escuela San Martín. Sin dudas el amor que ella siente por este espacio público hace que la quiera seguir embelleciendo y restaurando. De esta manera, con la ayuda de toda su familia la está pintando y dejándola cada vez más linda. Ojalá que esto sirva de ejemplo para que aquellos que se dedican a romper y a maltratar estos espacios de diversión de los niños, tomen conciencia de que aquí ellos son felices.



