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La Educación sobre la Mesa

La Educación sobre la Mesa. Hoy: «Planificar la incertidumbre»

La Educación sobre la Mesa. Hoy: "Planificar la incertidumbre"

Por la Dra. Laura Iglesias (Especial para «La Educación sobre la Mesa»)

“Cómo saber dónde apuntar cuando lo aprendido en la mañana se torna viejo o antagónico a la noche. Ello nos obliga a desarrollar el pensamiento abstracto para comprender y actuar ante lo efímero de los escenarios. Triunfará quien se adapte al contexto, en estos tiempos complejos, que llegaron para quedarse.”

El mundo está buscando su destino en el área de la educación, como en muchas otras, debido a la violenta irrupción de las nuevas tecnologías que invitan a pensar en un giro copernicano. Para ello, se necesita imaginación, inteligencia e identidad, entendiendo esta última como el respeto por el acervo cultural de cada pueblo. Para tener éxito, esa es una condición ineludible.

En un contexto dinámico, con la incertidumbre de bandera, la era de Internet “democratiza el saber”. Lo hace a través del manejo de las herramientas informáticas y modelos pedagógicos desde plataformas virtuales. Esto confirma un nuevo paradigma que convive entre nosotros: “el nuevo rol del docente”. 

Éste es un momento histórico, caracterizado por la fragilidad de los aciertos. Se vuelve esencial la interrelación colaborativa de las ciencias duras. Que jueguen un papel importante junto a las ciencias especulativas y estratégicas, el pensamiento analítico y la capacidad de cambio y de adaptación. Así como el desarrollo del pensamiento crítico y creativo, sumado a la iniciativa para dar respuesta a nuevos escenarios. Debemos aprender a convivir diariamente con la incertidumbre, apostando a equivocarse lo menos posible.

Incertidumbre que duplica el conocimiento

Richard Buckminster Fuller (1895-1983) desarrolló la “curva de duplicación del conocimiento”. Esto permitió graficar cómo progresaba el conocimiento de la humanidad, considerando todas las variables de los cambios vertiginosos de la era tecnológica. En 1900, el conocimiento se duplicaba cada 100 años. En 1945, lo hacía cada 25 años y, en la actualidad, cada dos años.

Empresas vinculadas a la innovación predicen que, en un futuro muy cercano, y por la vía de la tecnología, cada 11 horas se duplicará lo conocido. El dinamismo de este cambio pone en jaque también al “paradigma del saber” como valor básico. En este mundo, que ya estamos transitando, debemos aprender cómo gestionar ese “saber”.

Trascender lo meramente disciplinar

Hoy la tecnología permanentemente nos interpela como docentes sobre el formato de nuestras propuestas de enseñanza. Lo hace en el modo de “cómo preguntamos para que el otro aprenda más allá de lo meramente disciplinar”.

La inteligencia artificial está al alcance de nuestra mano, por ejemplo, está en WhatsApp. Con lo cual, los docentes tienen que aprender a orientar adecuadamente la enseñanza con preguntas que les permitan a los estudiantes promover aprendizajes significativos. Aparece en el andamiaje de la escuela un nuevo elemento imprescindible: el trabajo colaborativo, que paradójicamente se da más en lo virtual que en lo presencial, donde a veces la tabicación de las aulas, de los edificios, de la estructura horaria no es permeable al intercambio.

La integración entre los saberes permite responder a la complejidad de los problemas del mundo. Hoy los problemas se resuelven integralmente. Entonces, más allá de la formación disciplinar, que, por cierto, es muy valiosa, hay que buscar otras organizaciones de la enseñanza que impliquen trabajar por proyectos, por resolución de problemas. La única manera de lograrlo es con un equipo docente que pueda planificar y pensar dinámicas colaborativamente.  (Fuente: Gabriela Azar, Directora de INFoD – Entrevista Ticmas)

Citando aportes de Opertti, quien expresa que para un estudiante la clase debería ser como una obra de teatro donde hay una síntesis argumental que tracciona con un fin en mente. Esto es lo que los chicos tienen que poder ver. Y esto es lo que los docentes deberían poder generar en escenarios de aulas cada vez más diversas.

Hoy nos convoca la búsqueda de soluciones, para continuar transitando el camino hacia la Educación del Futuro, que nos mira expectante a tod@s como sociedad.

Esperando que disfruten un domingo con más certitud que incertidumbre, los despido hasta la próxima.