Con una propuesta que busca alejarse del concepto tradicional de geriátrico, La Casa de los Nonos nació como un espacio abierto, de encuentro y contención para adultos mayores. Su creadora, Viviana, apuesta a que quienes transitan esta etapa de la vida puedan sentirse protagonistas, acompañados y parte de un verdadero hogar.
“Esto no es un geriátrico. Es la Casa de los Nonos”. Con esa definición, Viviana resume el espíritu de un espacio que nació con el objetivo de reivindicar la tercera edad y generar una mirada diferente sobre el envejecimiento.
La propuesta parte de una premisa sencilla: los adultos mayores tienen historias, experiencias y conocimientos que forman parte de las raíces de cada familia y de la sociedad. “Son nuestro pasado y de ellos debemos aprender”, sostiene Viviana.
Desde esa mirada, La Casa de los Nonos busca diferenciarse de los modelos tradicionales de residencia. Una de las principales características del lugar es que la familia tiene las puertas abiertas. No se trata de un espacio cerrado con horarios estrictos de visita.
“Los familiares entran, no tienen necesidad de tocar el timbre. La puerta está abierta”, explica Viviana. La intención es que los adultos mayores continúen vinculados con sus seres queridos y que el lugar pueda sentirse realmente como una casa.
Una tarde para compartir
La propuesta también incluye talleres de lunes a viernes, con actividades diversas que buscan estimular distintas capacidades, pero también generar algo fundamental: el encuentro entre pares. Las actividades incluyen juegos, bingo, música y karaoke, además de espacios vinculados con la fonoaudiología, los afectos y los vínculos, terapias neurocognitivas, yoga y gimnasia en silla.
También hay propuestas relacionadas con huerta, macetería, cocina, costura y tejido.
Sin embargo, Viviana destaca que los talleres no están pensados simplemente como actividades con un horario de inicio y finalización. El espacio funciona de 15 a 20, permitiendo que cada persona llegue, converse, tome mate, prepare la merienda y comparta la tarde. “Es una actividad más a lo largo de toda una tarde que ellos logran compartir entre sus pares”, explica.
Y muchas veces, el encuentro termina siendo más importante que la actividad planificada. “Lo rico del día fue ese encuentro que han tenido entre ellos”, resume.
Jugar, conversar y sentirse acompañado
Uno de los cambios que Viviana observa en quienes comienzan a participar de la propuesta está relacionado con la posibilidad de hablar, expresarse y compartir experiencias con personas de la misma edad. “Logran conversar, charlar, hablar y expresar lo que les pasa y lo que sienten”, cuenta.
Incluso quienes atraviesan algún deterioro neurocognitivo pueden encontrar en estos espacios contención y estímulo. Pero además aparece un elemento que, para Viviana, es fundamental: la continuidad de los vínculos. Los adultos mayores se encuentran, vuelven al día siguiente y continúan esas conversaciones. Hablan de lo que les pasa, de sus dolores, del clima, de lo que vieron en televisión y también juegan.
“Yo los veo jugar, cómo se divierten y cómo compiten”, cuenta entre risas. Como ejemplo, recuerda un reciente debate que se generó entre ellos sobre si determinadas palabras llevaban “h” o no.
La anécdota refleja parte del espíritu del lugar: compartir, debatir, divertirse y mantener activos los vínculos sociales.
La familia, un lugar central
Para Viviana, la familia ocupa un rol fundamental dentro de la propuesta. «Deja su bien más preciado”, sostiene, al comparar el momento en que los padres dejan a sus hijos al cuidado de otras personas para poder trabajar con la etapa de la vida en la que los hijos comienzan a cuidar a sus propios padres.
Por eso, uno de los objetivos de La Casa de los Nonos es que las familias puedan continuar con sus actividades cotidianas con tranquilidad, sabiendo que sus seres queridos están acompañados y cuidados.
“Que su papá, su mamá, su tía, su abuela queden en un lugar donde están contenidos y cuidados. Creo que eso es lo mejor que puede pasar”, afirma.
“Es amor a la tercera edad”
Si tuviera que definir La Casa de los Nonos en una sola palabra, Viviana no duda: “Reivindicar”. Después agrega otra idea que atraviesa toda la propuesta: el amor. “Es amor a la tercera edad. Una tercera edad a la que vamos a llegar todos. Eso es seguro”, expresa.
La Casa de los Nonos está ubicada en calle Esperanza al 700, en barrio Cañito, Alta Gracia. Las personas interesadas pueden comunicarse a través de sus redes sociales para conocer más sobre la propuesta y las actividades.




