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Un dibujo que cruzó el fuego y un abrazo que unió a Córdoba con Cholila

Un dibujo que cruzó el fuego y un abrazo que unió a Córdoba con Cholila
En medio de jornadas duras y humo en el aire, un gesto simple logró tocar el corazón de los brigadistas cordobeses en Cholila. Fue un dibujo. Un dibujo que decía más que cualquier discurso: admiración, gratitud y un sueño a futuro.

Milo Nizetich, un niño de Cholila, tomó lápices y colores para retratar a quienes ve enfrentarse al fuego todos los días. En su dibujo dejó claro algo más que un agradecimiento: dejó una promesa. “Cuando sea grande, quiero ser como ellos”, dijo, sin saber que esas palabras iban a atravesar el cansancio, el humo y las largas jornadas de combate.

El dibujo llegó al cuartel donde se encuentra apostada la brigada forestal proveniente de Córdoba, que trabaja en la zona en el marco de la emergencia ambiental. Allí, entre turnos extensos y planificación operativa, el gesto se volvió una caricia inesperada para quienes arriesgan el cuerpo lejos de casa. Pero la historia no terminó ahí.

Después de una jornada intensa, los brigadistas decidieron que ese agradecimiento merecía una respuesta distinta. No bastaba con un saludo ni con una foto. Querían devolver el cariño. Y así, aún con el cansancio a cuestas, fueron hasta la casa de Milo.

El encuentro fue enorme: abrazos, sonrisas, emoción compartida y un niño que no podía creer que sus héroes estuvieran ahí, frente a su puerta. Córdoba y Cholila se unieron en ese instante, no por el fuego, sino por la humanidad.

Antes de irse, los brigadistas hicieron una promesa que Milo guardará para siempre: cuando sea grande, lo esperan en Córdoba. Como colega, como soñador cumplido, como parte de esa vocación que nació en un dibujo.

nakasone