El intendente cuestionó el tono violento utilizado por el concejal Marcelo Márquez que se opuso a la prefactibilidad de un parque industrial y advirtió que las formas “exceden lo político” y generan un grave malestar institucional.
El intendente de Toledo, Sergio Marín, manifestó su preocupación por las actitudes agresivas y el tono intimidatorio utilizados por un concejal de la oposición durante el tratamiento de la prefactibilidad para la posible radicación de un parque industrial en la localidad. Si bien el proyecto fue aprobado por mayoría, el jefe comunal remarcó que el debate quedó opacado por expresiones que consideró “violentas” y “amenazantes”.
“Esto ya no es una discusión política. Excede completamente el debate de ideas”, afirmó Marín, al referirse al comportamiento del edil que votó en contra de la iniciativa. “Es una persona que se maneja con agresividad permanente. Ya en otra sesión me trató de ‘burro’ en vivo y ahora directamente utiliza mensajes con un tono amenazante, diciéndome ‘vienen por vos’”, señaló.
Sergio explicó que la sesión del Concejo evidenció una forma de actuar que preocupa no solo a las autoridades, sino también a quienes siguen de cerca la actividad institucional. “En la localidad hay una mirada muy fea sobre esta actitud autoritaria, prepotente y de malos tratos. No es solo hacia mí, también se da con otros concejales y con vecinos que asisten a las sesiones”, advirtió.
En ese marco, Marín sostuvo que este tipo de conductas generan un clima tenso y dañan el funcionamiento democrático. “Levanta la voz, agrede, intimida. Es una forma de manejarse que no corresponde a alguien que ocupa un cargo público”, expresó, y agregó: “La gente en Toledo se está tomando muy mal estas formas”.
En cuanto al posicionamiento político del concejal Márquez, se trata de una persona que ha pasado por distintos espacios políticos: desde el Frente Cívico al Partido Justicialista, fue elegido por el vecinalismo en la localidad, luego pasó por el Partido Demócrata y hoy se referencia en La Libertad Avanza. «Eso es lo contradictorio, ya que a nivel nacional La Libertad Avanza incentiva este tipo de actividades privadas y el concejal del mismo espacio acá en la localidad lo rechaza”, señaló Marín.
Más allá del conflicto, el intendente aclaró nuevamente el alcance de lo aprobado por el Concejo. “Se otorgó una prefactibilidad, nada más. Es darle a una empresa la posibilidad de evaluar si se instala en Toledo o en otros puntos de la provincia. No se aprobó ningún emprendimiento definitivo”, explicó.
Sin embargo, remarcó que la oposición al proyecto también generó malestar en la localidad. “Estamos hablando de una inversión que podría generar entre 200 y 300 puestos de trabajo directos, además de empleo indirecto. Oponerse de esa manera, con agresiones y especulación política, resulta muy contradictorio”, sostuvo.
Finalmente, Marín reiteró que, en caso de que la empresa elija a Toledo, se exigirán todos los controles correspondientes. “Si nos eligen, se pedirán los estudios de impacto ambiental y todos los requisitos municipales. Pero hoy lo que preocupa no es solo el proyecto, sino la violencia con la que se intenta instalar una postura”, concluyó.




