Desde hace cuatro meses, todos los jueves por la tarde, transforma la vereda de su casa en un ropero comunitario abierto a los vecinos. Su próximo sueño: abrir un merendero.
En el corazón de Barrio Liniers, una vecina lleva adelante un gesto de solidaridad que crece semana a semana. Adelina comenzó hace cuatro meses con una iniciativa sencilla pero profundamente transformadora: abre su casa todos los jueves por la tarde para ofrecer ropa donada a quienes la necesitan. Lo hace a pulmón, con la colaboración de personas que acercan prendas y la voluntad firme de ayudar.
«Me gusta ser solidaria, por eso hago todo esto», expresó a AGNoticias. Cada jueves, entre las 14 y las 16 horas, Adelina coloca una mesa en la vereda de su casa, en Vicente López al 50, y pone a disposición la ropa que recibe. “Viene mucha gente, al principio eran los mismos vecinos, pero ahora se suman de barrios como Tiro Federal y General Bustos, porque se va corriendo la voz”, explica.
La demanda crece y también su compromiso. Con el invierno, muchas personas se acercan en busca de abrigo o frazadas. Para quienes quieran colaborar, pueden comunicarse con ella al 3547 59-6589. “Todo lo que me puedan donar, lo recibo con los brazos abiertos”, señala.
Pero Adelina no se detiene: ya sueña con abrir un merendero en el barrio. “Ese sería mi próximo objetivo”, afirma con entusiasmo. Su historia demuestra que la solidaridad también empieza por casa… y puede abrazar a mucha gente.

