La nobleza española, con raíces profundas en la Edad Media, ha dejado una marca en el país a través de los apellidos transmitidos de generación en generación.
Aunque los privilegios nobiliarios fueron abolidos hace ya décadas, los escudos de armas de condes, duques y marqueses continúan dejando su huella en la sociedad actual. Esto se refleja en los apellidos que aún perduran en España, muchos de los cuales tienen una conexión directa con estos antiguos linajes.
El nombre y apellido no solo nos identifican legalmente, sino que también pueden revelar el origen de nuestros ancestros. A través de ellos, es posible descubrir nuestras raíces y, en algunos casos, vínculos con una Familia Real.
Los datos arrojados por el Consejo General de la Grandeza demuestran que en España hay un total de 2243 nobles. De hecho, algunas de las casas nobiliarias más conocidas son el Ducado de Alba, el de Osuna, el de Medina Sidonia, Medinaceli o el del Infantado. Estas casas, al igual que tantas otras de la nobleza, han destacado siempre por sus apellidos y nombres propios.
Si tenes uno de estos 5 apellidos, podrías descender de la realeza española
- Ortiz: se trata de un apellido vasco que en latín significa ‘fuerte o valiente’. Su relación proviene de la nobleza del arte de la caballería española.
- Haro: este apellido proviene de la región de La Rioja, específicamente de la Casa de Haro, una familia de la nobleza feudal relacionada con la Corona de Castilla.
- Lara: proveniente de la región de Burgos, este desciende directamente de los Reyes Godos y de los Condes de Castilla.
- Flores: tiene un origen asturiano y actualmente está distribuido en toda España, portado principalmente por el infante don Aznar Fueral, hijo del rey Fruela II.
- Villanueva: apellido de origen geográfico, también conocido como toponímico.

