Hay situaciones que no dejan lugar alguno para el asombro y ésta, la actitud de un vecino para desagotar la sangría de su casa en la acequia, es una de ellas.
¿Llevar la sangría hasta la acequia? Lo que no cabría en la cabeza de mucha gente que conoce de cuestiones ambientales; o que mínimamente es consciente de temas de salud, aparece como una «brillante» idea de un vecino de Villa La Bolsa.

Las fotografías sacadas por otros vecinos -más considerados con los demás, y conocedores de los peligros que acarrea este tipo de situación- son la muestra de lo que estamos hablando. Sucede hoy, en una calle a apenas un par de cuadras del edificio comunal y a la vista de todos. Incluso de los inspectores de la Comuna que debieran haberse percatado para impedir que siga el trabajo.
Por otra parte, hay que recordar que mientras el tema de las acequias esté en ámbitos judiciales, nadie puede hacer nada en estas vías de riego. Hay un amparo presentado, y que tuvo curso favorable. Por ello las acequias no deben ser materia de intervención por parte particulares hasta que se resuelva en el tema en la Justicia. Y la Comuna, como Estado, debe ser quien controle que nadie realice despropósitos como el que estamos describiendo.

Es de esperarse que alguien haga algo, antes que la zanja sea definitivamente tapada y comience a ser utilizada para verter sus líquidos cloacales a la acequia.

