AGNoticias dialogó con Julián (16) y Francisco (14) Peña, dos jóvenes oriundos de Villa San Isidro que estaban en Israel en el momento del inicio del conflicto bélico. Los adolescentes contaron cómo vivieron su estadía en Israel hasta el momento en que fueron repatriados.
Ambos hermanos se hallaban en Israel el 7 de octubre, momento en el cual el conflicto estalló. Julián estaba en Netanya y Francisco en Nueva Sharón. Los adolescentes se encontraban en el lugar debido a un intercambio estudiantil.
Cabe destacar que Julián ya estaba en el lugar desde hace un año. “Yo llegué en septiembre del 2022. Estaba en un colegio tipo internado, donde teníamos nuestra habitación con personas de distintos lados. A mí me tocó compartir con Argentinos. Íbamos al colegio y luego a la tarde teníamos otras actividades. Los fines de semana nos encontrábamos con nuestras familias. Yo allá me encontraba con la tía de mi madre.”
Francisco agregó que estaba iniciando su segundo mes de experiencia de intercambio. En cuanto al idioma, el joven explicó que durante los primeros meses el colegio te habla en español o en inglés, no en hebreo. “A mí al principio me costó, después es algo que le agarras la mano. Ya ahora, luego de vivir más de un año allá, puedo tener una conversación en hebreo. La escritura es más fácil que hablarlo”, agregó Julián a esto.
En cuanto a las costumbres, los chicos comentaron que también se introdujeron a un mundo colmado de cambios, en el cual comenzaron a ser parte del Sabbat. Se trata del séptimo día de la semana en el calendario hebreo. El sabbat comienza desde la noche del viernes hasta la noche del día siguiente. Según las prescripciones de la Torá, debe ser celebrado en primer lugar mediante la abstención de cualquier clase de trabajo. “La gente sale después de las siete, es un día tranquilo. Hay ciudades más religiosas en la que es diferente, pero en Netanya donde estaba yo la gente salía”, señaló Julián.
Otro gran punto del cambio cultural es adaptarse a la comida. Julián expresó que no le gustó mucho la parte gastronómica israelí, debido a que cocinan demasiado picante con gran cantidad de condimento. Francisco dijo que no tuvo dificultad para adaptarse, pero admitió entre risas que prefiere un buen asadito argentino.
El momento en que inició el conflicto
En el momento que estalló el conflicto, los chicos estaban durmiendo. Julián contó lo siguiente: “Ambos estábamos en la casa de una tía que está en el norte del país. El problema era en el sur. El conflicto empezó a las seis de la mañana de allá, que son las doce de la noche acá en Argentina y estaba dormido. Me desperté tarde y cuando agarré el celular vi varios mensajes de mi tutor y de amigos preguntándome cómo estaba. Después de eso nos empezaron a informar de todo y empezamos a ver las noticias. Nunca nos tocó ir al búnker, donde nosotros dos estábamos era tranquilo.”
El tiempo que pasó desde que inició el conflicto hasta que Julián y Francisco fueron repatriados fue de una semana. Ambos volvieron a asistir a sus respectivos colegios. Francisco explicó que fueron días complicados, con mucho miedo e incertidumbre de no saber que iba a pasar. “La gente que se quedaba en Israel estaba tranquila, por eso se quedaban, porque no tenían miedo. Todos nuestros compañeros de Argentina fueron repatriados”, agregó.
Por su parte, Julián explicó que cuando estalló todo el conflicto no veía tan necesario volver a Argentina. “Yo estaba convencido de que me quería quedar. No veía tan necesario volverme. Después me di cuenta que sí, porque aparte si me quedaba todos mis compañeros se iban a ir. Así que volví yo también y ahora estamos esperando la vuelta a Israel.”
Ambos chicos siguen manteniendo contacto con gente del país. Incluso Julián dijo que sus amigos de allá le explicaron que la situación se encuentra ligeramente más tranquila en este momento.
Momento de la llegada a Argentina
Ambos jóvenes fueron repatriados en el primer vuelo hacia Argentina, que partió desde Roma. Los chicos arribaron en el marco del operativo «Regreso Seguro», junto con 244 argentinos. Fueron los únicos menores de edad. “Volvimos en el Hércules. Paramos dos días en Roma y tomamos un vuelo que llegó acá el 15 de octubre cerca de las ocho de la mañana. Nos encontramos con nuestros padres en Ezeiza.”
Claudio Peña, padre de los chicos y actual jefe comunal de Villa San Isidro, dijo que el reencuentro fue un momento sumamente emotivo por todo el contexto. “Hacía un mes y medio que se habían ido de vuelta. Cuando volvieron fue una sensación de alivio, de estar más tranquilos.”
Para finalizar, tanto Julián como Francisco dijeron que les gustaría volver a Israel cuando finalice el conflicto. Claudio dijo que apoya a sus hijos en la decisión que tomen, pero que antes hay que asegurarse que la situación realmente se controle, “que esté todo tranquilo, para que ellos puedan estar bien”. Actualmente los chicos siguen en contacto con el colegio, tomando sus clases vía Zoom. “Todos los días hacemos llamadas con nuestros compañeros que volvieron a Argentina, son de diferentes provincias y hay un par acá en Córdoba”, concluyeron los adolescentes.

