Las lluvias intensas y la humedad generaron condiciones ideales para los caracoles. Qué hacer para controlarlos de manera simple y efectiva.
Las abundantes precipitaciones registradas en los últimos días en Córdoba —con acumulados que en algunas zonas superaron los 150 milímetros— trajeron una consecuencia poco deseada en patios y jardines: la aparición masiva de caracoles.
La combinación de alta humedad y temperaturas templadas favorece su reproducción, lo que impacta directamente en plantas, huertas y espacios verdes del hogar. En este contexto, especialistas recomiendan actuar rápidamente para evitar que la plaga se expanda.
Cinco formas caseras de combatirlos
Existen métodos accesibles y fáciles de aplicar que permiten reducir la presencia de caracoles sin necesidad de productos químicos:
1. Barreras con sal o ceniza
Colocar líneas de sal gruesa o ceniza alrededor de macetas y canteros funciona como una barrera natural. Los caracoles evitan atravesarlas debido a su efecto irritante.
2. Trampas con cerveza
Enterrar recipientes bajos con cerveza a nivel del suelo. El olor los atrae y terminan cayendo en el líquido.
3. Mantener el patio seco y limpio
Reducir la humedad es clave. Se recomienda evitar la acumulación de hojas, madera o escombros donde puedan esconderse, y regular el riego para no generar ambientes propicios.
4. Mezcla de levadura y azúcar
Preparar una solución con agua, azúcar y un poco de levadura en un recipiente bajo. La fermentación actúa como atrayente, similar a la cerveza.
5. Cáscaras de cítricos o verduras
Durante la noche, colocar cáscaras de naranja, pomelo o restos de verduras húmedas como lechuga o papa. Los caracoles se concentran allí y pueden retirarse fácilmente a la mañana siguiente.
Ante este escenario, la clave está en la constancia y la prevención. Con pequeñas acciones cotidianas, es posible mantener a raya a estos invasores y proteger tanto las plantas como los espacios exteriores del hogar.




