Hoy 27 de febrero, se cumple un nuevo aniversario de la creación de la CGT Regional Alta Gracia. Se trata de un hecho que marcó al movimiento sindical del país. A pesar de la relevancia de este suceso, son pocos los que recuerdan la importancia de aquella organización y su impacto en la defensa de los derechos de los trabajadores.
Para rememorar este día, AGNoticias dialogó con Daniel González, hijo de Luis Primo González, quien fue una de las figuras claves en la conformación de la CGT local. «Era muy chico en aquel momento, pero siempre acompañaba a mi padre a los actos y movimientos sindicales. La CGT Regional Alta Gracia tenía el mismo nivel y categoría que la CGT de Córdoba», recuerda González.
El 27 de febrero de 1974, dirigentes sindicales decidieron consolidar una central gremial en Alta Gracia. Esta decisión se enmarcaba en una ciudad con una fuerte tradición sindical. Cabe recordar que figuras como Elpidio Torres y el propio Luis Primo González ya habían participado en la organización del Cordobazo en 1969.
«Mi padre quería que Alta Gracia tuviera una CGT y logró hacerla regional, pero en la época de la dictadura militar fue disuelta», explica Daniel. La sede de la CGT se ubicaba en Chile 56, un edificio que hoy luce totalmente cambiado y convertido en oficinas privadas.
Una lucha sindical distinta a la de hoy
El sindicalismo de aquellos años era muy distinto al actual. «No eran sindicalistas millonarios ni aferrados al poder político. Eran luchadores por su gente, que peleaban por derechos y logros concretos», señala González, contrastando aquella época con la actualidad. Según él, las tomas de fábricas, las huelgas y la organización de los trabajadores tenían un sentido de lucha genuino que hoy cuesta encontrar.
A pesar de su corta existencia, la CGT Regional Alta Gracia dejó huella con proyectos como el plan de viviendas de 747 unidades, que fue la base de lo que hoy se conoce como barrio Sabattini. «Se habían conseguido los terrenos y el proyecto estaba muy avanzado, pero con el golpe de Estado de 1976, todo fue desmantelado», relata Daniel.
La central gremial también tenía un papel activo dentro de importantes fábricas como Renault e Industrias Kaiser Argentina, y se involucraba en la regulación de precios de productos esenciales, como el azúcar, evitando la especulación de los comercios.
«Es difícil reconocer a todas las personas que formaron parte de esta lucha, pero es importante que la ciudad no olvide su historia», concluye González.

