Un hombre de Alta Gracia atraviesa una situación complicada tras refinanciar una deuda en el Banco de Córdoba, que originalmente ascendía a cuatro millones de pesos, y ahora enfrenta la obligación de pagar 13 millones en intereses. AGNoticias dialogó con Matías Giménez, quien denuncia la «falta de transparencia y el maltrato recibido» durante el proceso de refinanciación de su deuda.
Todo comenzó el primero de septiembre, cuando a Giménez se le descontó la totalidad de su sueldo debido a la deuda con la Tarjeta Córdoba. Al acudir al Banco de Córdoba para aclarar la situación, le ofrecieron una refinanciación en 48 cuotas de $360.000. Según su testimonio, firmó el acuerdo en el acto, sin percatarse del monto en millones total de los intereses que se aplicarían. Según él, el personal del banco omitió informarle esa cifra crucial. «No saqué el cálculo en el momento, y no me dijeron de cuánto era el interés», expresó Giménez.
Días después, el hombre fue contactado nuevamente por el banco y se le informó que, a pesar de haber aceptado la refinanciación, su deuda ahora incluía $13 millones en intereses. Al regresar al banco para buscar explicaciones, intentó hablar con la empleada que le había gestionado la refinanciación. Allí recibió un trato que, según él, era despectivo. “Se río y me dijo: ‘Denunciame en Defensa al Consumidor’. Además, cuando le reclamé por el monto de los intereses, me trató de ‘ignorante y pobre’”, relató Matías.

Matías expresó su indignación por el maltrato recibido: “Cuando pedí hablar con otra persona o un superior, la empleada insistió en que era la única responsable en el área y me trataba con mucha soberbia”. Luego de un altercado en el banco, la situación se escaló al punto que Giménez tuvo que ser retirado del establecimiento por la Policía.
Determinó grabar su siguiente conversación con el gerente del banco y subió un video a redes sociales, donde su historia resonó entre otras personas que habían pasado por experiencias similares. “Varias personas se contactaron conmigo para decirme que habían tenido problemas similares con esa empleada, especialmente en temas de refinanciación y trato al cliente”, agregó.
A la deuda original de cuatro millones de pesos se le añadieron intereses que equivalen al 325% del monto inicial. Además, denuncia que su sueldo sigue embargado y que cada cuota representa una carga financiera insostenible. “Ofrecí vender mi auto y pagar lo que puedo, pero el banco me exige el total de los intereses. No me dieron alternativa”, comentó Giménez.
La palabra del banco
Al dialogar con miembros del banco sobre esta situación, dijeron que se están tomando acciones para este caso.

