AGNoticias dialogó con Anabel Barrientos, emprendedora y dueña de Deja vu cerámica, un emprendimiento inclusivo bastante llamativo.
Deja vu es un emprendimiento de cerámica que fusiona sus productos con la inclusión. Según contó Anabel, los elementos que fabrica cuentan con la sensibilidad necesaria para que todas las personas puedan disfrutar de ellos. «Por ejemplo, escribimos en braille para que personas no videntes puedan disfrutar de leer su nombre o alguna palabra bonita en el uso cotidiano.«
La idea surge, justamente, para incluir a las personas no videntes en la experiencia de tener sus utensilios de uso común. «Podemos juntar lo atractivo y lo sensible para que todos puedan experimentar diferentes situaciones y no se trunquen sus vivencias. La idea viene luego de notar que en el mercado faltaban este tipo de ideas que cuiden la accesibilidad. No solo para las personas con discapacidad, sino también para que sepamos que hay otras formas de comunicarnos.»
Cabe destacar que en el año 2020 quedó registrada la marca Deja vu, cosa que fue viable ya que este es el primer emprendimiento en incorporar el sistema braille en los productos de cerámica de uso cotidiano. «Ese fue un gran logro, estamos muy felices de ser pioneros en este aspecto.»

