El reconocimiento se realizó en el Museo de la Industria, en el marco de la llegada de la XXIII edición del Gran Premio Argentino Histórico. El ex piloto volvió a encontrarse con su antiguo rival y amigo, el polaco Sobiesław Zasada.
En el marco de la llegada de la XXIII edición del Gran Premio Argentino Histórico, Alta Gracia rindió homenaje a uno de los grandes nombres de su historia deportiva: Danilo Bonamici.
El reconocimiento se llevó a cabo en las instalaciones del Museo de la Industria, en Córdoba, punto final de una competencia que durante la última semana recorrió distintas provincias argentinas y completó más de 3.300 kilómetros.
El acto fue encabezado por el intendente de Alta Gracia, Jorge De Nápoli, y tuvo como protagonista a Bonamici, reconocido por su extensa trayectoria en el automovilismo y por haber llevado el nombre de la ciudad a lo más alto del deporte motor.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada se produjo antes del homenaje, cuando Bonamici volvió a encontrarse con quien fuera uno de sus grandes rivales en las pistas: el ex piloto polaco Sobiesław Zasada, considerado una de las grandes figuras del automovilismo deportivo internacional y, con el paso de los años, convertido también en amigo del piloto de Alta Gracia.
Una trayectoria ligada a Alta Gracia
Bonamici desarrolló una extensa carrera deportiva como piloto de Renault, Fiat y Peugeot, participando en categorías como Turismo Anexo J, Turismo Nacional y Turismo de Carretera.
Desde 1965, cuando consiguió su primer triunfo en el Gran Premio del Pan de Azúcar, en Córdoba, comenzó a construir una trayectoria que lo convirtió en uno de los referentes del automovilismo argentino y en uno de los grandes ídolos deportivos de Alta Gracia.
A lo largo de su carrera fue campeón en reiteradas oportunidades y protagonizó algunas de las páginas más recordadas del automovilismo nacional.
Una de ellas ocurrió en 1970, cuando a bordo de su Fiat 1500 consiguió una histórica victoria en el primer Gran Premio de Turismo. En aquella competencia, Bonamici logró imponerse con su cupé Fiat nada menos que ante el Porsche conducido por Zasada, en un final electrizante que ambos todavía recuerdan.
Un homenaje rodeado de “fierreros”
La llegada del Gran Premio Argentino Histórico ofreció el escenario para que aquella historia volviera a encontrarse con el presente.
Rodeado de pilotos, fanáticos y amantes del automovilismo, Bonamici recibió el reconocimiento de una ciudad que durante décadas lo acompañó y lo convirtió en uno de sus grandes referentes deportivos.
El homenaje permitió así poner en valor no solo sus triunfos y su trayectoria, sino también el vínculo construido durante años entre Danilo Bonamici y Alta Gracia, una relación marcada por la pasión por los motores y por el recuerdo de aquellas carreras que lo transformaron en una verdadera leyenda local.
Alta Gracia reconoció a uno de sus hijos dilectos, en un escenario cargado de historia, motores y emoción.




