Se trata del hijo de Graciela Romero y Raúl Metz, nacido en cautiverio en 1977. Su hermana Adriana lo buscó durante décadas. El anuncio renueva el compromiso con la memoria, la verdad y la justicia.
Abuelas de Plaza de Mayo anunció este viernes con enorme felicidad la restitución de otro nieto apropiado durante la última dictadura cívico-militar: el nieto 140. Se trata del hijo de Graciela Alicia Romero y Raúl Eugenio Metz, nacido el 17 de abril de 1977 en el centro clandestino de detención “La Escuelita” de Bahía Blanca.
Su hermana Adriana lo buscó incansablemente desde siempre, primero junto a sus abuelos paternos, Oscar Metz y Elisa Kaiser, y luego por cuenta propia tras la muerte de ellos. Con profunda sensibilidad, y tejida por los lazos de la memoria, fue construyendo una red que finalmente lo abrazó en este encuentro tan esperado.
Según detallaron desde abuelas, «con la restitución del nieto 140 confirmamos, una vez más, que nuestros nietos y nietas están entre nosotros. Y que, gracias a la perseverancia y el trabajo constante de estos 47 años de lucha, seguirán apareciendo».
El hallazgo no sólo ratifica el compromiso de la sociedad en la búsqueda, sino también el valor de las herramientas institucionales construidas con ese fin: la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CoNaDI) y el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), que siguen funcionando pese a las condiciones precarias. También se reconoce el trabajo silencioso de quienes integran las Abuelas, así como de quienes aportan datos e impulsan a quienes dudan de su identidad a acercarse.
«Los nietos y nietas que faltan están entre nosotros, viven en nuestros barrios, trabajan y comparten actividades, transitan nuestras calles, están cerca. Necesitan ser acompañados para animarse a conocer su verdadero origen», expresaron desde la organización.
La historia de Graciela y Raúl
Graciela Romero, apodada “Peti”, nació el 21 de agosto de 1952 en Bahía Blanca. Era estudiosa, aguerrida, cocinaba bien y cosía. Su hermana menor, María Elena, también fue asesinada por la dictadura. Estudió Economía y luego se abocó a la militancia.
Raúl Metz, nacido el 24 de agosto de 1953, también en Bahía Blanca, era uno de los diez hijos de una familia con fuerte compromiso político. Su abuelo había sido militante comunista y trabajador ferroviario. Él y su hermano gemelo Néstor fueron conocidos como “Los Mellis” y desde muy jóvenes se involucraron en la militancia, primero en la Federación Juvenil Comunista y luego en el PRT-ERP.
La pareja fue secuestrada el 16 de diciembre de 1976 en Cutral-Có, Neuquén. Graciela estaba embarazada de cinco meses. Permanecieron detenidos en “La Escuelita” de Neuquén y luego en la de Bahía Blanca, donde Graciela dio a luz a un varón en abril de 1977. Ese bebé, hoy adulto, vivió sin conocer su identidad durante 47 años. Raúl fue visto por última vez a fines de enero de 1977 y permanece desaparecido. Graciela también continúa desaparecida.
Su primera hija, Adriana, tenía apenas un año al momento del secuestro de sus padres. Fue cuidada por vecinos hasta que sus abuelos pudieron hacerse cargo de ella.

