Una vecina encontró en su patio un paquete cerrado con pañales para adultos y una boleta del PAMI con dirección incorrecta. Tras varias horas de búsqueda, logró localizar a la verdadera destinataria y entregarle el envío.
Una vecina de barrio Lalahenes vivió una situación que deja mucho que desear el miércoles por la tarde, cuando al llegar a su casa después de trabajar encontró en su patio un paquete cerrado con pañales para adultos. “Me llamó la atención y fui a ver qué era. Cuando vi la boleta del PAMI, me di cuenta de que algo no estaba bien”, relató la mujer a AGNoticias.
El comprobante que acompañaba el paquete tenía una dirección errónea: figuraba la misma calle, pero no el número correcto. Según la vecina, “claramente quien repartia no se molestó en chequear la numeración, simplemente lo tiró en cualquier casa”.
La situación generó indignación, ya que el envío correspondía a un insumo esencial para una persona afiliada al PAMI. “En un momento en el que hay tanta necesidad, que tiren así la mercadería es una falta de respeto total. No solo por el valor económico, sino por la desesperación de quien realmente la necesita”, expresó.
Lejos de desentenderse, la vecina decidió iniciar una búsqueda para dar con la persona destinataria. Aunque aclaró que “no era su trabajo hacerlo”. Finalmente, cerca de las diez de la noche, logró identificar a la afiliada y al día siguiente le entregó el paquete personalmente.
Lo que más molesta es, quizás, el contexto en el que se da esta situación. La falta de responsabilidad en la entrega de insumos médicos y el cuidado que deberían tener con recursos esenciales que muchas personas mayores dependen a diario.






