En la tercera edición de Altagracienses Destacados, la gente eligió destacar a un profesional que hizo de la empatía y el compromiso una forma de ejercer la medicina en Alta Gracia. Se trata del médico cardiólogo Leonardo Cleppe.
En el marco de la tercera edición de Altagracienses Destacados, una columna que reconoce a vecinos y vecinas por su corazón y amor con la ciudad, el médico cardiólogo Leonardo Cleppe fue uno de los nombres más mencionados por quienes destacaron su empatía, su compromiso y, sobre todo, su calidad humana a lo largo de más de tres décadas de trabajo en la ciudad.
“La verdad es que me sorprendió. Uno se siente bien cuando la gente reconoce que fue bien atendida, que uno hizo su trabajo como corresponde”, expresó Cleppe acerca de los comentarios de pacientes y personas que lo conocen desde hace años. “Eso es lo mejor que le puede pasar a cualquier profesional, sea médico, ingeniero o arquitecto”, agregó.
El médico recordó que este 2026 se cumplen 33 años desde su llegada a Alta Gracia, una ciudad que conoció casi por casualidad y que terminó convirtiéndose en su lugar definitivo. Nacido en Córdoba capital, Leonardo inició su camino académico en una escuela técnica, intentó luego la ingeniería, pero pronto comprendió que su vocación iba por otro lado. “Los test vocacionales me llevaron a la parte humanística, a la medicina, y ahí encontré lo que realmente quería hacer”, contó.

Se recibió de médico en 1993 y eligió especializarse en medicina general y familiar, en una época donde la medicina social tenía un gran protagonismo. Fue así como llegó a Alta Gracia para realizar su residencia en el hospital regional. “Vine a conocer el hospital, que en ese momento era muy reconocido, y en 1994 ya me vine a vivir acá. Entré en emergencia, me casé, tuve mis hijos y ya no me fui más”, relató.
Años más tarde, sumó una segunda especialidad: cardiología, tras realizar la residencia en el Hospital Nacional de Clínicas. “Hoy me dedico especialmente a la cardiología, pero la base de la medicina general y familiar siempre queda en el fondo del corazón”, aseguró.

A lo largo de su carrera, Cleppe trabajó tanto en el ámbito público como en el privado, en el hospital, en la municipalidad y en distintos dispensarios barriales. “Eso te permite un contacto muy fuerte con la gente. Conocés sus historias, sus problemas, sus familias”, señaló. Y agregó: “Alta Gracia es un lugar ideal para vivir, para criar a los hijos, y eso también hace que uno se quede”.
El amor a la profesión comenzó en casa
Detrás de esa vocación que marcó su camino profesional, Cleppe reconoce una raíz profundamente familiar. “Creo que todo empezó por mi mamá”, recordó. Ella atendía a vecinos y vecinas, aplicaba inyecciones y ayudaba sin esperar nada a cambio, movida únicamente por la empatía y el compromiso con el otro.
“No había una retribución económica, era simplemente estar para el que lo necesitaba”, señaló. Verla trabajar, acompañar y ponerse en el lugar del otro fue, con el paso del tiempo, una enseñanza silenciosa que terminó inclinándolo hacia la medicina y hacia una forma de ejercerla donde lo humano siempre va de la mano de lo profesional.
Vocación y empatía: dos herramientas fundamentales
Consultado sobre la vocación médica, el Doctor explicó que esta es una herramienta sumamente importante: “La vocación es real y es indispensable. Pasa lo mismo que con los docentes: sin vocación no se puede seguir”. En ese sentido, remarcó la importancia de la empatía: “El médico acompaña a una persona en el paso de estar sano a estar enfermo. Si no hay empatía, no se puede hacer bien ese trabajo”.

El reconocimiento recibido en Altagracienses Destacados también puso en palabras algo que muchos vecinos destacaron. Se trata de su capacidad de escuchar y acompañar más allá de lo médico. “La mayoría de los problemas de salud tienen un componente emocional muy fuerte. Si uno acompaña no solo desde lo científico, sino también desde lo humano, eso genera confianza”, reflexionó.
“Escuchar al paciente, entender qué le pasa en su vida, en su familia, en su trabajo, muchas veces es tan importante como el diagnóstico”, afirmó. Y concluyó: “Tengo pacientes desde hace 30 años. Ese vínculo que se crea es lo que hace que uno sienta que eligió bien este camino”.
La tercera edición de Altagracienses Destacados vuelve a poner en primer plano a una persona que año tras año ha mostrado su vocación y empatía hacia los vecinos de Alta Gracia. ¡Gracias Dr. Cleppe!





