Por Raúl Pourtau, exclusivo para AGNoticias
Seguimos recorriendo las venas del tango recordar a aquellos que lo hicieron grande a lo largo de los años. En este caso, comenzaremos a hablar de Héctor Varela.
Varela fue un excelente bandoneonista y director de una agrupación que alcanzó una gran popularidad en los albores de la década del 50.
Héctor Varela (su nombre completo fue Salustiano Héctor Varela) nació en la cuidad de Avellaneda el 29 de enero de 1914. En su niñez y adolescencia vivió en dicha ciudad, donde cursó los estudios primarios y secundarios hasta obtener el título de Contador Público Nacional. Una carrera que nunca ejerció porque desde muy joven se dedicó a su pasión: la música.
Los primeros conocimientos musicales los adquirió con un maestro barrial para luego continuar en la academia del bandoneonista Eladio Blanco. Con él posteriormente integraría la fila de bandoneones de la Orquesta de Juan Darienzo.
A pesar que nuestro músico carecía de la debida profundidad en los estudios musicales, muy pronto alcanzaría a entreverarse entre los colegas de mayor predicamento. De manera que puede considerárselo un autodidacta.
En el año 1929 cuando Salvador Grupillo, autor de ese fantástico tango «El taita», abandonó el sexteto de Carlos Marcucci para formar su propia agrupación, lo convocó a Héctor Varela formando el segundo lugar en la fila de bandoneones de la nueva orquesta.
Tenía por entonces dieciséis años. Luego integraría el conjunto de Alberto Gambino, para luego ser número en la agrupación que acompañaría a Tita Merello en sus actuaciones personales y en las emisoras radiales.
En el año 1934 se incorporó a la agrupación de Juan D´Arienzo p grabar discos en la Compañía Electra.
Hasta acá, por ahora. Porque hay mucho más para contar de Héctor Varela, su trayectoria, su agrupación y los importantes cantores con los compartió escenario. Pero eso será el domingo que viene…

