En el Día Internacional del Meteorólogo, conversamos con Gerardo Barrera, uno de los profesionales más destacados de nuestra ciudad, quien compartió su experiencia y pasión por la meteorología.
Cada 5 de febrero se celebra el Día Internacional del Meteorólogo, una fecha especial para reconocer a quienes, con años de estudio y trabajo, nos brindan las predicciones del tiempo que influyen en nuestra vida cotidiana.
Por este motivo, AGNoticias dialogó con Gerardo Barrera, uno de los meteorólogos más reconocidos de nuestra ciudad, quien nos compartió detalles sobre su carrera y la importancia de su trabajo.
«Este es un día muy significativo para todos los meteorólogos. Si bien existen otras fechas en las que celebramos como por ejemplo las de las instituciones como la Organización Meteorológica Mundial o el Servicio Meteorológico, el 5 de febrero conmemora la actividad profesional de quienes trabajamos pronosticando el clima. Por eso, hoy celebramos el Día del Meteorólogo». explicó Barrera con entusiasmo.
Este día se celebra en honor al primer meteorólogo físico que se dedicó a difundir el clima, utilizando medios como la radio y la televisión para comunicar las predicciones del tiempo. Antes de él, los meteorólogos se dedicaban principalmente al estudio de la atmósfera en laboratorios, sin la posibilidad de compartir en tiempo real los resultados de su trabajo.
Una carrera detrás de las predicciones
Lejos de la imagen popular de un meteorólogo observando las nubes y haciendo una suposición, Barrera explicó que la meteorología es una disciplina científica que requiere de años de estudio.
«Para entender el comportamiento del clima, necesitamos analizar datos detallados, como la temperatura, el movimiento de las masas de aire y la humedad. Con estos parámetros, podemos asociarlos a patrones atmosféricos y realizar pronósticos», comentó.
Cómo se llega a ser meteorólogo
La meteorología es una carrera dentro de las ciencias de la atmósfera, vinculada a las ciencias físicas y naturales. En Argentina, hasta hace poco, solo la Universidad de Buenos Aires ofrecía esta carrera, pero actualmente otras universidades, como la de Córdoba, también ofrecen programas relacionados con la hidrometeorología, tal y como explicó Barrera.
En cuanto a su propio recorrido, el meteorólogo compartió que su camino hacia la meteorología fue más bien casual. «No fue algo que tenía pensado desde el principio. Acompañé a un amigo al aeropuerto, hablamos sobre la carrera, y terminé inscribiéndome. Estudié en Buenos Aires y, con el tiempo, me fue apasionando cada vez más», relató.
Casi 40 años de dedicación
Barrera se recibió en 1986 en la UBA y comenzó a trabajar en el ámbito aeronáutico. En los últimos años, su trabajo ha tenido más visibilidad pública, siendo una de las voces más consultadas en Alta Gracia. En Córdoba, el equipo de meteorólogos en el aeropuerto está compuesto por una vez profesionales, cada uno trabajando desde diferentes lugares.
Un día a día con atención constante.
Su rutina diaria ha evolucionado con el tiempo. «Antes pasaba todo el día pendiente de las condiciones meteorológicas, pero hoy, con las aplicaciones en los teléfonos, puedo hacer un seguimiento más práctico. A veces también necesito descansar, ya que el trabajo puede ser agotador, especialmente cuando las condiciones cambian constantemente», contó Barrera.
Para Gerardo, un día típico comienza mirando las condiciones del clima mientras desayuna, repasando los datos del día anterior. Si debe trabajar en el aeropuerto, su tarea se centra en atender las consultas de pilotos y despachantes.
Un saludo a la comunidad
Al finalizar la charla, el meteorólogo expresó su agradecimiento a los vecinos de Alta Gracia. «Me siento muy cómodo viviendo aquí, y agradezco el respeto y los saludos que recibo cuando me reconocen por la calle. ¡Un saludo para todos!», concluyó.




