El caballo que asiste a Muriel en su tratamiento de equinoterapia fue rescatado gracias a la solidaridad de desconocidos que reunió $250.000 para devolverlo a su hogar.
Lobito, el caballo que es clave en la recuperación de Muriel, una niña que necesita equinoterapia, regresó a casa tras una conmovedora de solidaridad. Todo comenzó con un llamado anónimo y la difusión de la noticia, lo que movilizó a un grupo de personas dispuestas a ayudar.
El rescate implicó un pago de 250.000 dólares. «No dudé en nada, porque lo sentía, la vi a ella y vi el caballo y dije hay que devolverle la felicidad a esta nena”, comentó Germán emocionado. Uno de los hombres que ayudó para que el animal esté a salvo.
Muriel y Lobito tienen una conexión única, y la terapia con el caballo es esencial para su bienestar. La noticia de su regreso no solo representa un alivio para su familia, sino que también refleja el impacto positivo que la solidaridad puede generar en la vida de las personas.
La historia de Lobito y Muriel es un recordatorio de que, cuando la comunidad se une, es posible lograr milagros que devuelvan esperanza y felicidad a quienes más lo necesitan.
Fuente: Telefé Noticias Córdoba

