El amor por Maradona y una historia de resentimiento. Por qué Bangladesh es hincha de Argentina.
Durante el Mundial de Qatar 2022, una imagen sorprendió al mundo: miles de personas en Bangladesh salieron a las calles con camisetas y banderas argentinas para celebrar los triunfos de la selección. Esa imagen se repite en este mundial. Lo que para muchos parecía una curiosidad, en realidad tiene raíces profundas en la historia, la política y, sobre todo, en el fútbol.
Bangladesh, al igual que India, Pakistán y Nepal, estuvo bajo dominio del Imperio Británico durante siglos. Esa presencia dejó una fuerte huella cultural, pero también un sentimiento de rechazo hacia el colonialismo. El país logró su independencia el 26 de marzo de 1971, tras una sangrienta guerra, y desde entonces atravesó períodos de inestabilidad hasta recuperar la democracia en 1991.
En paralelo, Argentina vivió en 1982 la Guerra de Malvinas frente al Reino Unido, un conflicto que marcó profundamente la identidad nacional y dejó un recuerdo persistente. Esa coincidencia histórica generó un punto de conexión simbólico entre ambos pueblos.

Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó el 22 de junio de 1986. Ese día, Diego Maradona protagonizó uno de los momentos más icónicos de la historia del fútbol al marcar dos goles frente a Inglaterra en el Mundial de México: el recordado tanto con la “Mano de Dios” y el inolvidable “Gol del Siglo”.
Para muchos en Bangladesh, ese partido representó mucho más que un resultado deportivo. Fue la imagen del “pequeño” venciendo al “grande”, una narrativa con la que gran parte del sur de Asia se sintió identificada. A partir de entonces, comenzó a gestarse una pasión que no dejó de crecer.
“Es por Maradona y aquellos goles contra Inglaterra. Mucha gente, por rechazo al colonialismo británico y por esa historia del débil que vence al poderoso, se enamoró de Argentina”, explicó el periodista británico-bengalí Misha.
El fenómeno no se limita únicamente a Bangladesh, aunque allí se vive con mayor intensidad. También en India, Pakistán y Nepal existe una fuerte simpatía por la selección argentina, nacida en aquel Mundial de 1986.
Con el paso del tiempo, la pasión se renovó con nuevas figuras. Tras la muerte de Maradona, el país asiático le rindió homenaje incluso desde su deporte nacional, el cricket, donde se realizó un minuto de silencio en su memoria.

Hoy, Lionel Messi es el gran ídolo de las nuevas generaciones. Su visita en 2011, cuando disputó un amistoso frente a Nigeria en Daca, confirmó el fenómeno: el estadio estuvo colmado por hinchas locales que alentaron a Argentina como si fuera su propia selección.




