El proyecto es impulsado por integrantes del merendero Chocar los 5. El espacio busca ofrecer un lugar de encuentro, deporte y contención para niños del barrio. Para continuar con la obra necesitan principalmente cemento y materiales de construcción.
En barrio Parque Virrey, un grupo de vecinos lleva adelante un proyecto que busca transformar un espacio que durante años funcionó como microbasural en un lugar destinado a los chicos.
La iniciativa es impulsada por Laura y Mayra, integrantes del merendero Choca los 5. El proyecto surgió a partir de las necesidades que fueron observando durante las jornadas de merienda y, especialmente, durante los meses de frío.
“Empezamos haciendo una colecta porque les dábamos la merienda a los chicos y en invierno se sentía mucho el frío”, contaron a AGNoticias. A partir de esa situación comenzaron a trabajar en la construcción de un salón y, posteriormente, en la recuperación del espacio donde hoy funciona la canchita.
La obra se sostiene principalmente con el aporte de vecinos y personas que decidieron colaborar. A través de una colecta y una iniciativa junto a la ferretería Faoro, lograron reunir alrededor de 293 ladrillos. Luego, un vecino llamado Gustavo realizó una importante donación de materiales y aportó los ladrillos que faltaban, además de hierros para continuar con la construcción.
También organizaron una rifa para recaudar fondos. Si bien la venta no fue la esperada, el dinero obtenido permitió comprar cemento para avanzar con el encadenado y la carpeta.
Actualmente, uno de los principales objetivos es continuar levantando las paredes y avanzar posteriormente con el techo. Para eso, solicitan especialmente donaciones de cemento y otros materiales de construcción.
Un merendero que también es espacio de contención
El merendero Chocar los 5 funciona los lunes, miércoles y viernes desde las 18:30. La cantidad de chicos que asisten varía según el día y la demanda, con jornadas en las que concurren entre 20 y 40 niños. Además de la merienda, el espacio cumple una función de acompañamiento para las familias del sector.
“Estos espacios sirven mucho como lugar de contención y de escucha”, explicaron. También reciben pedidos de zapatillas y ropa, por lo que cualquier donación de este tipo es bienvenida.
Cuando cuentan con una determinada cantidad de alimentos, preparan bolsones para que los chicos puedan llevarse parte de lo que sobra a sus hogares.
De un microbasural a un espacio para los chicos
La transformación del lugar fue posible gracias al trabajo conjunto de vecinos y colaboradores. Antes, el sector funcionaba como un microbasural. Entre todos lo limpiaron y comenzaron a darle una nueva utilidad.
Con distintas colectas lograron comprar arcos para la cancha. También recibieron la donación de otro arco, bancos y otros elementos para acondicionar el espacio. Además, sumaron juegos, mesas y árboles, con el objetivo de generar un lugar donde los chicos puedan jugar y compartir.
La propuesta tiene una mirada diferente a la de una competencia deportiva tradicional. Por eso, decidieron no formar parte de una liga. “Pensamos que esto es más social. Tratamos de que los niños vengan, jueguen un rato, pateen la pelota y tomen una merienda”, señalaron.
Así, la canchita de Parque Virrey busca convertirse en mucho más que un espacio deportivo: un lugar de encuentro construido entre vecinos, pensado para que los chicos tengan un espacio donde jugar, compartir y sentirse acompañados.




