Fundación ADMA, en colaboración con la Fiscalía de Alta Gracia, realizó dos nuevos allanamientos en el marco de investigaciones por presunta violación de la Ley 14.346. Nueve animales fueron incorporados a la organización y comenzarán un proceso de recuperación física y emocional.
En las últimas jornadas, la Fundación ADMA, trabajando de manera conjunta y coordinada con la Fiscalía de la ciudad, llevó a cabo dos nuevos allanamientos originados por flagrantes violaciones a la Ley Nacional 14.346, la cual penaliza los actos de crueldad hacia los animales. Este operativo judicial y de rescate marca un nuevo hito en la defensa de los derechos animales a nivel local.
Desde la organización protectora emitieron un duro y emotivo comunicado donde alertan sobre una realidad que lastima y duele profundamente: durante este año, los casos de violencia hacia los animales han sufrido un incremento notable. «Muchos de ellos están tan flacos que podemos contar sus huesos y apenas pueden mantenerse en pie», relataron los proteccionistas.
Sin embargo, destacaron que el síntoma más desgarrador y el denominador común en estos rescates no es solo el daño físico. Sino el terror impregnado en sus miradas; un «miedo a todo» que representa el mayor desafío a la hora de sanarlos.


A pesar de la angustia que generan estas situaciones, el avance judicial brinda un alivio. En algunos de estos lamentables episodios, la Justicia ya ha logrado imputar a los responsables. Sentando un precedente necesario frente a la impunidad y otorgando una cuota de esperanza al equipo de trabajo para continuar con su labor solidaria.
En la actualidad, la prioridad absoluta de ADMA es la estabilización y salud de los nueve rescatados. El objetivo inmediato es curar las múltiples heridas físicas que presentan, abarcando cuadros de sarna, desnutrición extrema, quebraduras e incluso la necesidad de intervenciones quirúrgicas. Las heridas del alma, aseguran, irán sanando con el paso del tiempo, mucha paciencia y cuidados afectuosos.
Para lograr esta titánica tarea, la fundación remarcó el rol fundamental que cumple la sociedad civil. Agradecieron profundamente a cada persona que se involucra: a los voluntarios, a las familias que abren sus puertas como hogares de tránsito, a quienes realizan donaciones y, de manera especial, a los profesionales veterinarios que son la herramienta técnica indispensable para iniciar los tratamientos.


Próximamente, ADMA presentará de forma oficial a los nueve nuevos integrantes de esta gran manada. Compartiendo las novedades y mostrando la evolución médica y emocional de cada uno de ellos.
Mientras tanto, la convocatoria solidaria se encuentra abierta. Quienes deseen ser parte de esta recuperación pueden sumarse como padrinos o madrinas para colaborar con los altos costos de los tratamientos, o bien ofrecer su casa como hogar de tránsito.
Desde la institución recuerdan que cada eslabón es absolutamente vital para hacer realidad esta segunda oportunidad. Para colaborar, los vecinos pueden comunicarse directamente a través de las redes oficiales de la Fundación ADMA.





