Sucedió en la sucursal del Super Mami de Alta Gracia. Una vecina olvidó su billetera con 500 mil pesos en un carrito y, al regresar, el guardia de seguridad se la entregó intacta. El trabajador se negó a recibir una recompensa.
Alta Gracia amaneció con una noticia que renueva la esperanza en la solidaridad. Lo que comenzó como un descuido que pudo terminar en angustia para una familia, se transformó en un testimonio de honestidad que rápidamente se volvió viral. Rocío, una vecina, relató a través de sus plataformas digitales la experiencia vivida tras realizar sus compras en el Super Mami. Según explicó la damnificada, el hecho ocurrió cerca de las 21:30 horas de ayer. En medio de la rutina y el traslado de la mercadería, olvidó su billetera en uno de los carritos del establecimiento.
Al percatarse de la pérdida una vez llegada a su domicilio, la mujer regresó rápidamente al supermercado con pocas expectativas debido a la magnitud de lo que faltaba. Sin embargo, se encontró con una grata sorpresa. Mauro Cebrián, personal de seguridad del lugar, no solo había resguardado la pertenencia, sino que la entregó intacta.
En su relato, destacó la magnitud del gesto: «El guardia encontró la billetera y la dejó en el súper en perfectas condiciones, siendo que en ella habían casi 500 mil pesos«, detalló con profunda emoción. La vecina subrayó que en el contexto actual, encontrar personas con esa rectitud es poco común.
«Agradezco a Dios por esa excelente persona, quien sin dudar fue y dejó todo sin tocar un centavo«, expresó Rocío en su publicación.
Más allá de la recuperación del dinero, una suma significativa para cualquier economía familiar, lo que más impactó a la protagonista fue la actitud del trabajador tras el encuentro. Mauro se mantuvo firme en su deber ético.
Rocío comentó de forma indirecta que, a pesar de sus intentos por gratificar económicamente al guardia por su acción, él se negó rotundamente a recibir cualquier tipo de recompensa. Argumentando que simplemente había cumplido con lo que correspondía.
«No hay nada que se pueda comparar con semejante gesto», concluyó la vecina. La cual lamentó no haber podido tomar una fotografía del trabajador debido a los protocolos de seguridad de la empresa. Pero aseguró que el orgullo por su accionar debe ser compartido por toda la comunidad y su familia.
Este episodio deja una huella positiva, recordándonos que la honestidad sigue siendo un pilar fundamental en nuestra sociedad, incluso frente a las tentaciones más grandes.




