La segunda edición de la feria solidaria impulsada por emprendedores locales volvió a reunir a vecinos, feriantes y familias en una jornada marcada por la solidaridad. Además de las ventas y el encuentro comunitario, las donaciones de alimentos permitieron asistir a cuatro familias de la ciudad.
La feria solidaria de barrio General Bustos continúa consolidándose como un espacio de encuentro, trabajo y ayuda. Luego de una primera experiencia positiva, el pasado fin de semana se realizó la segunda jornada de esta iniciativa que combina la actividad de los feriantes con una colecta de alimentos no perecederos destinada a familias que atraviesan situaciones de necesidad.
La propuesta, que había sido presentada semanas atrás, busca generar un círculo solidario en el que vecinos, emprendedores y visitantes puedan colaborar mientras comparten una tarde diferente. En esta nueva edición, la convocatoria superó las expectativas de sus organizadores.
“Esta fue nuestra segunda jornada y estuvo muy buena. Vino más gente, vinieron más feriantes, más personas a ver y a comprar. Tuvimos unas lindas donaciones”, expresó Carolina, una de las impulsoras de la iniciativa, en diálogo con AGNoticias.
La organizadora destacó además que los alimentos recolectados ya fueron distribuidos entre familias que necesitaban ayuda. “Recién termino de entregarlas. Vinieron tres familias y, en total, ayudamos a cuatro familias con lo que donaron. Eso también me pone muy contenta”.

El crecimiento de la propuesta no solo se reflejó en la cantidad de asistentes, sino también en el interés que comenzó a despertar en distintos sectores. Según contó Carolina, ya recibieron propuestas de personas que ofrecen espacios para realizar futuras ediciones en otros puntos de la ciudad.
“Tuve propuestas de gente que tiene salón y nos brindan también su espacio si queremos hacerlo en otros barrios. Eso está muy bueno porque la gente se está interesando en lo que nosotros estamos haciendo”, comentó.
La meta de los organizadores es seguir expandiendo la feria y sumar cada vez más participantes. “Es ayudarnos a ayudar, nos ayudamos entre todos. Queremos que la gente se anime a llegarse, a participar, a poner su puesto o simplemente venir a recorrer. Los precios son accesibles y se genera algo muy lindo”.

Más allá del aspecto comercial, quienes forman parte destacan el ambiente familiar que se construye en cada encuentro. “Se arma una comunidad de vecinos de todos lados. Es algo muy armonioso, muy familiar. Los feriantes que se van integrando lo dicen: se crean vínculos muy lindos”, sostuvo Carolina.
Finalmente, remarcó que el proyecto apunta a seguir creciendo y convertirse en un espacio abierto para todos. “Nuestro propósito es hacer algo grande. Que haya un lugar para todos donde podamos vender nuestros productos, ayudar y pasar una tarde diferente. No es solamente un espacio de trabajo, también es un lugar donde nacen nuevas amistades y nuevos lazos. Están todos cordialmente invitados a sumarse”.




