Este miércoles por la mañana, el Club Juveniles de Valle Alegre fue sede de un encuentro entre autoridades comunales, profesionales del EPAE y vecinas de la localidad. El objetivo de la jornada apuntó a escuchar, reflexionar y construir herramientas conjuntas para fortalecer el acompañamiento educativo de los niños y jóvenes.
Durante la mañana de este miércoles se llevó a cabo una propuesta destinada a las familias de nivel inicial, primario y secundario en las instalaciones del Club Juveniles de Valle Alegre.
La actividad, impulsada por los Equipos Profesionales de Acompañamiento Educativo (EPAE) en articulación con la Coordinación Local de Educación (CLE) y la Comuna, invitó a los vecinos a compartir bajo la premisa fundamental de que «educar también es encontrarnos».
El jefe comunal, Rubén Liendo, estuvo presente en la actividad dialogando con AG Noticias. El mandatario destacó el inmenso valor de este tipo de espacios orientados a brindar apoyo para que los padres aprendan a acompañar a sus hijos en el ámbito escolar.
En este sentido, Liendo fue contundente y precisó: «Como todos decimos, la educación viene de la casa. Se empieza por la casa, luego los centros educativos y a toda la comunidad tienen que interesarle estas reuniones que son muy positivas para nuestros hijos».

Además, el jefe comunal aprovechó la ocasión para repasar de manera indirecta otros ejes de su gestión vinculados a la educación y el progreso. Señaló que se continúa trabajando activamente y con el revoque listo en la obra del nuevo jardín de infantes. Estimando su finalización para mediados de julio.
A su vez, remarcó la importancia del secundario nocturno para adultos que ya cuenta con más de 50 inscriptos. Enfatizando que contar con una capacitación amplía significativamente las probabilidades de conseguir trabajo.
Por su parte, Carolina y Anabela, integrantes del equipo técnico del EPAE, brindaron detalles sobre el alcance del dispositivo provincial. Carolina explicó que la iniciativa «tiene como objetivo un espacio de escucha a las familias para trabajar sobre todo el acompañamiento a las trayectorias educativas».
Las profesionales reconocieron el contexto socioeconómico difícil que se atraviesa. Señalando que la escuela actúa como una caja de resonancia ante las problemáticas cotidianas. Donde lamentablemente situaciones como la violencia suelen ser frecuentes en el último tiempo.

Frente a este diagnóstico, Anabela subrayó que el propósito central de estas rondas es «generar este acercamiento, de que la escuela no trabaje sola, que la escuela también pueda recibir esta mano de las familias que es tan importante a la hora de pensar estos entramados que sostienen a los estudiantes».
Finalmente, desde el EPAE remarcaron la necesidad urgente de promover la corresponsabilidad en el proceso de enseñanza y en la contención emocional de los menores. Explicaron que en diferentes localidades de la región donde ya se han implementado estos dispositivos —como San Isidro, La Quintana, Rafael García, Santa Ana, La Serranita y Dique Chico, entre otras— la recepción de la gente ha sido muy cálida.
«Tanto la escuela como la familia es importante que puedan desarrollar estrategias en conjunto para acompañar. Ni la familia puede sola, ni la escuela puede sola«, concluyeron las profesionales.




