Tras viralizarse el reclamo de una vecina por el estado de la vereda en Avenida Libertador esquina José Hernández, desde la Biblioteca Sarmiento confirmaron que reconocen el problema y ya gestionan reuniones con el municipio para avanzar en una solución.
Luego de que una vecina manifestara públicamente su preocupación por el deterioro de la vereda ubicada en la esquina de Avenida Libertador y José Hernández, el referente de la biblioteca del sector, Álvaro Farías, dialogó con AGNoticias y reconoció que el reclamo es válido, al tiempo que explicó el trabajo que se viene realizando en el lugar y los proyectos a futuro.
Farías sostuvo que la situación planteada por la vecina refleja una problemática real. “Lo que esta señora comentaba es el estado, sobre todo, de la vereda de José Hernández. Y tiene razón. No le podemos decir más que eso, que tiene razón, y agradecerle también el reclamo”, expresó.
El referente explicó que el terreno ubicado en esa esquina pertenece a la biblioteca y que el objetivo a largo plazo es construir allí el edificio propio de la institución. Mientras tanto, señaló que ya se encuentran realizando gestiones para mejorar el espacio público y resolver el problema de la vereda.
Según indicó Farías, actualmente buscan concretar una reunión con el intendente, Jorge De Napoli, para avanzar en soluciones conjuntas. “Estamos gestionando una reunión con nuestro nuevo intendente. Confiamos en que vamos a poder tener el apoyo de la municipalidad, como corresponde”, señaló.
El referente también describió con mayor precisión el sector señalado por la vecina. Explicó que la vereda del colegio Nacional ya fue renovada recientemente, pero que el tramo correspondiente al terreno de la biblioteca se encuentra en malas condiciones. “La vereda del Nacional la han hecho nueva, linda, y ahí donde empieza la esquina de la biblioteca es donde está el problema. Somos los primeros que queremos arreglarlo”, afirmó.
Más allá de esta situación puntual, Farías destacó el trabajo que se realiza desde la institución. Actualmente la biblioteca funciona en Prudencio Bustos 345, pero el objetivo es trasladar sus actividades al terreno propio.
En ese sentido, explicó que cada quince días organizan jornadas de trabajo colectivo conocidas como “mingas”, una práctica comunitaria ancestral. “La minga es un trabajo comunitario donde uno invita a los vecinos a colaborar para mejorar un espacio, se comparte algo para comer y se construye entre todos”, detalló.
Además, adelantó que próximamente comenzarán a realizar algunos talleres directamente en el terreno de Avenida Libertador y José Hernández. La iniciativa busca darle mayor uso al espacio y avanzar, paso a paso, hacia el objetivo principal: la construcción del edificio propio de la biblioteca.
“Vamos a empezar a habitar esa esquina con actividades y talleres. Todo apunta a cumplir el sueño del edificio propio”, concluyó Farías.




